La ansiedad también se siente en el cuerpo
Cuando llega la ansiedad, no es “solo mental”: el cuerpo entra en modo alerta. Se acelera el corazón, la respiración se vuelve corta, hay nudo en el estómago, tensión en mandíbula y hombros. No estás fallando: tu sistema nervioso intenta protegerte.
¿Qué te pasa por dentro?
- Respiración rápida → menos oxígeno percibido, más mareo y sensación de pérdida de control.
- Músculos en tensión → cuello, espalda, mandíbula; dolores y fatiga.
- Digestión en pausa → náuseas, ardor, colon irritable.
- Hipervigilancia → insomnio, sobresaltos, pensamientos en bucle.
Todo esto es lógico si tu cuerpo interpreta que hay peligro (aunque no sea real ahora).
Ansiedad y experiencias pasadas
A veces la intensidad actual tiene raíz en experiencias previas: momentos de mucha presión, estrés sostenido o trauma. El cuerpo aprendió a “responder rápido” para cuidarte. La buena noticia: puede aprender a volver a la calma.
7 prácticas sencillas para volver a tu centro
- Exhalación más larga que inhalación (p. ej., 4–6): haz 1–3 min.
- Contacto con el suelo: siente plantas de los pies; presiona suave los talones.
- Refugio sensorial: manta, olor agradable, música suave; guía a tu cuerpo a lo seguro.
- Descomprimir mandíbula: bostezo falso, masaje circular en maseteros.
- Abrazarte (Havening/autoabrazo): mano derecha en brazo izquierdo y viceversa; 1–2 min.
- Mirada panorámica: mueve la vista por la habitación y nombra 5 cosas; señal de que “aquí no hay peligro”.
- Rituales de cierre: estiramientos lentos + té caliente + respiración: ancla para el día.
¿Cuándo buscar acompañamiento?
Si la ansiedad afecta el sueño, el trabajo o tus relaciones, pedir ayuda es autocuidado. No estás sola; hay caminos amables para tu historia.
Tu cuerpo no está en tu contra: está hablando contigo. Aprender su idioma es un acto de amor propio. Si quieres entender mejor el trauma en el cuerpo. Lee este artículo Trauma y cuerpo: cómo impacta y 8 prácticas para empezar a sanar
Si quieres, puedo acompañarte a crear tu rutina personal de calma y a entender el mensaje de tu cuerpo con amabilidad.
